Miedo a volar o a bajar la cremallera...

Me llama la atención esta carátula con imagen de cremallera - vagina en colores planos y tipografía de serifa. (Ya veremos qué dice mi terapeuta...) Acto seguido miro la reseña y me doy cuenta que es un libro de sexo (¿No era suficiente con la simbología de la carátula?) escrito por una mujer en los años 70´s. En vez de creerle a mi intuición y comprarlo, lo dejo a un lado y hago una búsqueda rápida en google: libros - recomendados - escritores. Miro el segundo de la lista de resultados (tengo siempre desconfianza de lo más leído, lo más buscado, lo más comprado...) y para mi sorpresa aconsejado por Henry Miller y David Foster Wallace estaba Miedo a volar, de Erika Jong. Cuatrocientas treinta  páginas, dos semanas de lectura y literalmente: mucho sexo. Disfruté cada página en que me sentía identificada ya fuera por el deseo, el miedo o la reflexión. Descansé cuando sentí que no era la única mujer que se sentía incompleta sin un hombre aunque tuviera una carrera, amigos, comidas y lecturas. Y confirmé, después de todo, que soy una diseñadora que sabe escoger los libros por sus carátulas y que al igual que Isadora, puedo volar...


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